CONVENTO FRANCISCANO

 

 

La ciudad de Denia, durante los últimos años del siglo XVI y las primeras décadas del XVII, disfruta de un periodo de esplendor en cuanto a renovación urbana.

 

Esta coyuntura, auspiciada por el Duque de Lerma, V Marques de Denia, conlleva la construcción en la ciudad de diversos edificios, civiles y religiosos, que introducen elementos y tipologías arquitectónicas propias del Renacimiento, siempre presente en los Estados del Duque.

 

El Convento de San Antonio de Padua se funda a finales del siglo XVI. En 1587, el Consejo General de la Ciudad solicita la creación de un Convento de Franciscanos.

 

El Marques de Denia financia su construcción y le dota de rentas para su sustento. Se encomienda a la Orden de Recoletos de San Francisco.

 


 

Se construye extramuros, entre las murallas orientales de la ciudad y el mar y su ubicación será el eje de futuros procesos de expansión urbana en el sector portuario. El Convent de Sant Antoni consta de Iglesia, de dependencias conventuales en torno al claustro, así como de una amplia huerta, ajardinada y cercada.

 

De las dependencias conventuales, en la actualidad tan solo se conservan, parcialmente el claustro y la fachada exterior.

 

 

 

 

 

EL CLAUSTRO

 

 

 

EI claustro presenta un excelente aparejo, en donde predomina la sillería tallada en piedra arenisca local. En la planta inferior combina arcos de medio punto enmarcados por pilastras de orden toscano. EI entablamento presenta un friso decorado con ménsulas y una cornisa. Sobre ella se levanta un segundo cuerpo, en donde ventanas rectangulares alternan con pilastras. Mientras que la planta inferior, abierta al patio, estaba cubierta mediante bóveda de arista, la planta superior albergaba las principales dependencias del edificio. Se construye en el segundo cuarto del siglo XVII y refleja un clasicismo casi desprovisto de ornamentación.

 

 

 

EI Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Pascual Madoz, publicado en 1845, nos ofrece el estado del edificio conventual a mediados del s. XIX.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tuvo por anejo la vicaria de Diana, lo que no tiene hoy en día mas igl. que la del conv. suprimido en donde debía nombrarse un vicario. El referido conv. De Recoletos, servido en otro tiempo con la residencia de 24 religiosos, constaba únicamente de 8 con sus correspondientes legos al verificarse su supresión; sus celdas están hoy alquiladas y se celebran todavía en ellos oficios divinos.” ... “Ambos edificios (con el de las Agustinas) son de mucho gusto y solidez: el de frailes tiene un órgano regular, y en su espacioso patio, en cuyo centro hay una cisterna, llama la atención la vida de San Francisco, pintada al fresco en los lunetos de la bóveda del claustro y esplicada en décimas; siendo en particular muy notable por diversos respetos entre estas pinturas, el cuadro que representa a dicho santo con una espada ensangrentada en la mano, y en acto de acabar de degollar en su cama a un ob., porque, según esplican los versos, trató de extinguir la orden Franciscana: a caso convendría que la autoridad competente evitase este objeto de escándalo para unos y de fanatismo para otros. En el sitio donde hoy se halla, este Convento, estaba edificada la catedral de la c. cuando era silla episcopal, habiéndose encontrado un sepulcro con el cadáver de un ob. en el mismo lugar donde está en la actualidad la capilla de Ntra. Señora de los Desamparados.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA IGLESIA

 

 

 

La fachada de la Iglesia, compuesta¿ can? el orden dórico, tal como la torre o campanario, presenta rasgos estilísticos a relacionar can el barroco popular, habitual en el momento de la construcción del edificio.

 

La planta es de cruz latina, con una nave y ocho capillas laterales. Tiene un amplio crucero y el presbiterio se cierra mediante un transagrario rectangular. El edificio presenta importantes remodelaciones durante los siglos XVIII Y XIX, debido al deterioro incluso estructural que sufre durante las Guerras de Sucesión y de la Independencia. Una de las más importantes se habían concluido en 1747 tras la construcción del coro y la sustitución de buena parte de la cubierta.

 

 

El estudio de las cerámicas halladas en los aparejos del tejado permite reconstruir el magnífico revestimiento cerámico que ornamentaba el interior de la Iglesia en el siglo XVII, hoy desaparecido. Ostentaba una gran riqueza decorativa que nos remite a composiciones arquetípicas del renacimiento, presentes en el Colegio del Corpus Christi y en otros edificios conventuales de Valencia.

 

 

La Arqueología permite, en estos casos, profundizar en el aspecto y concepción originarias ( creo que la correspondencia al texto sería originarios en vez de originarias)del Convent de Sant Antoni, muy lejanas al actual y que hacían que su arquitectura constituyera la viva imagen del poder en nuestra ciudad.

 

Algunos documentos así lo hacen entrever. Mosen ( se escribe con dos eses –Mossèn- y acentuado) Francisco Palau, hacia 1820, escribía:

 

 

 

El 4 Sbre. 1649 por la mañana llegó á este puerto de Denia, la Reyna Nª Sª Dª Ana María de Austria hija del Emperador de Alemania, Reyna de España, con nueve Galeras, y desembarcó á Media día, salió de la Real yoyó Misa en el Convento de S. Antonio de Padua, y á la entrada de la Iglesia adoró la vera cruz de mano del Sr. Obispo de Segorbe, y luego después de haver oido Misa entró en Dénia, y la Puerta del Mar la recibieron los Jurados con sus Garnachas de damasco carmesí…